Saborea y Recorre: Oasis Lounge & Tiki Bar
- EL INFORMADOR DEL VALLE

- hace 11 horas
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Indio
Mucho antes de que el Oasis Lounge & Tiki Bar atrajera a los asistentes del festival con mai tais cargados de ron y su vibra retro, Estados Unidos ya vivía la fiebre tiki que definió el ocio y el escapismo de mediados del siglo XX. Nacido en el sur de California, este movimiento combinó fantasías del Pacífico Sur con innovación en coctelería y decoración exótica, ecos que aún resuenan hoy en lugares como el Valle de Coachella.

La historia del tiki en Estados Unidos comienza en la década de 1930, cuando bares especializados en ron ofrecían bebidas tropicales y espacios forrados de bambú como una especie de paraíso al borde del camino. Estos primeros establecimientos ayudaron a consolidar la idea del tiki como una cultura de cócteles marcada por la aventura, la estética polinesia y un escapismo lúdico, mucho antes de convertirse en una moda nacional durante las décadas de 1950 y 1960.
El sur de California adoptó esta tendencia con entusiasmo, inspirando desde salones temáticos hasta bares de destino. Un ejemplo moderno y reconocido es Trader Sam’s Enchanted Tiki Bar en el Disneyland Hotel, que retoma esta visión mítica con artefactos inspirados en Jungle Cruise, cócteles interactivos y una ambientación inmersiva que evoca islas lejanas y junglas exuberantes. Inaugurado en 2011, es un homenaje contemporáneo a los bares tiki clásicos, combinando nostalgia con teatralidad para mantener viva la tradición ante nuevas generaciones.

Más cerca de casa, Palm Springs y el Valle de Coachella no fueron ajenos a la influencia tiki. En la década de 1960, el resort Caliente Tropics abrió con temática tropical, acentos de bambú y detalles polinesios, ofreciendo un refugio fresco en el desierto para viajeros que soñaban con el estilo isleño. Aunque algunos espacios fueron y vinieron, en años recientes nuevos lugares y eventos con temática tiki han revitalizado esta estética exótica, fusionándola con la coctelería artesanal actual y la energía de los festivales.
En el Oasis Lounge & Tiki Bar, ese legado continúa. Aquí, la tradición tiki va más allá de la decoración: es un guiño a una época en la que la América de la posguerra miraba a los Mares del Sur en busca de estilo y evasión. Es un espacio para relajarse, disfrutar un cóctel bien preparado, compartir risas, tomarse una foto entre bambú y antorchas, y sentirse transportado, aunque sea por un momento, a un escondite tropical en pleno corazón del desierto.

















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