El voto de la comunidad asiático-americana y de las islas del Pacífico (AAPI) en2026: ¿Qué ha cambiado dentro de este electorado diverso?


Los votantes asiático-americanos y de las islas del Pacífico (AAPI) constituyen uno de los segmentos más diversos del electorado estadounidense; abarcan diferentes subgrupos étnicos,
historias migratorias, idiomas, orígenes socioeconómicos y afiliaciones políticas.
Además, representan el sector del electorado que más rápido crece. Existen casi 17 millones de votantes AAPI con derecho a voto; el 56 % de ellos ejerció su derecho al voto en 2024.
Sin embargo, a menudo se trata a la comunidad AAPI como un bloque electoral único, a pesar
de que sus patrones de voto y sus preocupaciones varían considerablemente. Ante la
proximidad de las cruciales elecciones de mitad de mandato de 2026, los invitados a la sesión
informativa de American Community Media analizaron los hallazgos de un nuevo informe de
AAPI Data.
Karthick Ramakrishnan, fundador y director de AAPI Data, comentó que hace un par de
semanas publicaron un informe sobre la situación de las comunidades asiático-americanas,
nativas de Hawái y de las islas del Pacífico (ANHPI). Este documento se basa en gran medida en
datos de opinión pública provenientes de otro informe que se elaboró junto con APIAVote.
AAPI Data comenzó en 2014 con el lanzamiento de la primera edición de este informe, en
colaboración con el Center for American Progress en Washington D. C. El informe no solo
incluye datos demográficos e indicadores de políticas públicas, sino también información sobre
la opinión pública. Por lo tanto, resulta útil para comprender ciertos temas que afectan a la
comunidad.
Mucha gente piensa que, al hablar de acceso lingüístico, la comunidad más afectada es la latina;
sin embargo, los estadounidenses de origen asiático presentan necesidades lingüísticas
ligeramente mayores que la población latina. El 10 % de los estadounidenses de origen asiático
y el 17 % de los habitantes de las islas del Pacífico se encuentran por debajo del umbral federal
de pobreza, y los tipos de gastos que mencionan son los de alimentos, atención médica y
vivienda. En el informe se señala que, bajo esta administración, la situación ha empeorado en
comparación con el pasado. Un dato clave es que los asiáticos constituyen el único grupo racial
importante en el que la mayoría de sus integrantes ha nacido en el extranjero. Se ha observado
una gran oposición al gasto destinado a la aplicación de las leyes de inmigración: el 72 % afirma
que dicho gasto es excesivo.
El 90 % de los votantes registrados afirma que planea votar en las elecciones de mitad de
mandato de 2026. Existe una diferencia entre la intención y la realidad, pero todo apunta a
niveles de participación similares a los observados en 2018, un año que marcó un récord para
los estadounidenses de origen asiático, así como para los nativos hawaianos y los habitantes de
las islas del Pacífico. Actualmente, los candidatos demócratas lideran la intención de voto para
el Congreso, y los demócratas mantienen una ventaja en muchos de los temas más importantes
para la comunidad. Los estadounidenses de origen asiático y de las islas del Pacífico (AAPI) más
jóvenes son más propensos a favorecer al candidato demócrata, por ejemplo, en la votación
genérica para la Cámara de Representantes.
En la próxima encuesta que está por publicarse, se observará una desilusión entre los
republicanos de origen asiático y de las islas del Pacífico (AAPI) respecto al desempeño de
Trump en materia económica, así que cree que existen señales. Los patrones se mantienen si se
observan las encuestas que realizan junto con Associated Press y la NCAPA, las cuales se
centran en adultos de origen asiático y de las islas del Pacífico (AAPI); es ahí donde se están
produciendo los cambios.
Mary Lou Akai Ferguson, directora ejecutiva de Asian American Power Network, una red
nacional de organizaciones clasificadas bajo la sección 501(c)(4) del código fiscal, con presencia
a nivel estatal y local, explicó que trabajan al servicio de la comunidad asiático-americana y de
las islas del Pacífico. Sus organizaciones participan en actividades de carácter partidista y están
presentes durante todo el año; no aparecen únicamente durante la temporada electoral para
luego retirarse, sino que siempre están integradas en la comunidad

Un aspecto fundamental que comparten todos los miembros de su red es que emplean algún
tipo de toma de decisiones democrática. Esto significa que la comunidad se reúne y, de manera
colectiva, vota o decide cuáles son sus prioridades en materia de políticas públicas, en qué
procesos electorales participan y a qué candidatos deciden respaldar. Muchas de sus
organizaciones se encuentran en estados clave (estados decisivos). Para 2026, ya están en
camino de duplicar el alcance de las labores sobre el terreno en comparación con las elecciones
de mitad de mandato de 2022. Han mantenido conversaciones telefónicas completas con más
de 85,000 personas de origen asiático, comparten recursos y desarrollan estrategias.
En cuanto a la votación anticipada, en muchos estados ya ha comenzado el proceso; incluso se
están contabilizando algunas boletas enviadas por correo y hay personas acudiendo a los
centros de votación para ejercer su voto de forma anticipada. Es todavía muy pronto para sacar
conclusiones definitivas. Hay muchos sectores dentro de la comunidad que requieren un
acercamiento temprano, pero a los que no se ha podido llegar debido a la falta de fondos y a
los recortes que han sufrido muchos de estos programas. La gente se está organizando más en
torno a una postura de rechazo que de apoyo. En conclusión, se cree que se tendrá una
participación bastante buena este año; la gente acude a votar porque realmente está sintiendo
el impacto de las medidas tomadas por la administración.
Shekar Narasimhan, presidente de AAPI Victory Fund, que nació hace 10 años con el objetivo de
crear un poder político panasiático, explicó que el propósito era lograr que la comunidad
comenzara a participar en la política electoral, tanto a través del voto como mediante la
representación. Comenzaron apoyando a algunos candidatos de origen asiático-americano e
isleño del Pacífico (AAPI) y a otros que no pertenecían a este grupo, en lugares donde había una
población significativa de votantes AAPI.
En 2016, aprendieron rápidamente que la tasa de participación electoral de los AAPI era inferior
a la de casi cualquier otro grupo importante, es decir, menos del 50 %, pero en parte tuvo que
ver con el hecho de que Donald Trump asumiera la presidencia en 2017. Sin embargo, en 2020
observaron un cambio bastante drástico en cuanto a la participación electoral de los AAPI. Este
año, se están centrando únicamente en unos pocos lugares, debido a todas las carencias de
recursos.
Christine Chen, directora ejecutiva de APIAVote, la principal organización sin fines de lucro y no
partidista del país dedicada a fortalecer el poder político de la comunidad AAPI mediante el
aumento de la participación electoral y cívica, explicó que han logrado esto trabajando con
organizaciones locales y brindándoles apoyo. La realidad es que para 2026 se contará con 16
millones de votantes de la comunidad AAPI con derecho a voto. Y ha sido fantástico, porque a
lo largo de los últimos 15 años, gracias al trabajo de colaboradores y a inversiones adecuadas, la
comunidad AAPI ha seguido aumentando su peso electoral año tras año.
Los votantes AAPI tienen el potencial de superar el margen de victoria en estas contiendas tan
reñidas, pero esto implica que se debe aumentar la participación para garantizar que se tenga
un impacto significativo en quién resulta finalmente ganador. El interés ya existe; el desafío
consiste en asegurar que los votantes cuenten con la información y los recursos necesarios para
participar, y en eliminar tantas barreras como sea posible. Ese es, precisamente, el papel de las
organizaciones comunitarias sin fines de lucro y apartidistas. En los últimos años, algunos
estados han dificultado el proceso de votación al restringir las opciones de identificación,
modificar la redistribución de distritos, limitar el voto por correo y el uso de buzones de
entrega, acortar los plazos para emitir el voto, alterar los procedimientos de registro y restringir
la asistencia al votante o las oportunidades de votación anticipada. La gran mayoría de la
comunidad prefiere votar de forma anticipada o por correo. Estados como Texas, Iowa, Georgia
y Oklahoma han restringido las opciones para votar de forma anticipada, ya sea reduciendo el
número de días disponibles para votar por adelantado o limitando el horario de votación.
También han restringido la votación durante los fines de semana.
El simple hecho de que esta administración mencione la posibilidad de que el ICE o las fuerzas
del orden estén presentes en los centros de votación genera incertidumbre; la gente no sabe
qué es legal y qué no, pero la amenaza está ahí presente. En un momento dado, la
administración intentó convertir al Servicio Postal de los Estados Unidos en el organismo que
decidiera quién podía votar por correo, una función para la cual el Servicio Postal no está
preparado. Afortunadamente, ese intento fue bloqueado por la Corte Suprema. Si alguien llega
al centro de votación y su nombre no aparece en la lista, debe saber que puede solicitar una
boleta provisional.







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