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La apuesta de California de 36 mil millones de dólares por la vivienda: ¿qué significa para nuestras comunidades?

Foto del escritor: Julian Do
Julian Do
hace 5 horas
5 min de lectura

Por Julian Travis Do, codirector de ACoM
Por Julian Travis Do, codirector de ACoM


Suena a cliché, pero ser propietario de una vivienda es verdaderamente el sueño americano

para muchos.


Para las familias inmigrantes, los hogares de clase trabajadora y las comunidades de color de California, no tener un techo propio es una realidad cotidiana: alquileres cada vez más altos, apartamentos abarrotados donde viven varias generaciones de una familia, frío y calor extremos con los cambios de estación y la dolorosa decisión de mudarse lejos de los vecindarios conocidos simplemente para poder pagar una vivienda.


Las cifras cuentan la historia. Actualmente, solo el 22 % de los hogares de California puede

permitirse comprar una vivienda de precio medio, una cifra que desciende a un devastador 11

% entre las familias afroamericanas y latinas. Mientras tanto, más de la mitad de los inquilinos

destina más del 30 % de sus ingresos a la vivienda (ACoM).


Pero el 3 de noviembre, estas comunidades y los votantes de California en general tendrán la

oportunidad de pronunciarse sobre tres propuestas relacionadas con la vivienda que plantean

diferentes enfoques para resolver la persistente crisis habitacional y poner ese sueño

americano a su alcance.


Las propuestas 1, 37 y 45, en conjunto, contemplan aproximadamente 36 mil millones de

dólares en autorización para emitir bonos y un nuevo proceso de revisión ambiental. No fueron

redactadas conjuntamente. Cada una tiene un promotor, una estructura y un método de pago

diferentes. Para las familias que intentan comprender lo que está en juego, resulta útil

examinarlas una por una y después preguntarse cómo se relacionan entre sí.


Propuesta 1: Subsidios para viviendas asequibles


La Propuesta 1 consiste en una emisión de bonos estatales por 11,250 millones de dólares,

incluida en la boleta electoral por la Legislatura. De esa cantidad, 10 mil millones de dólares

financiarían programas de vivienda y se pagarían con recursos del Fondo General, mientras que

1,250 millones de dólares financiarían préstamos hipotecarios para veteranos, que se pagarían

mediante las cuotas hipotecarias de los propios veteranos, según la Oficina del Analista

Legislativo. La mayor parte, aproximadamente 7,200 millones de dólares, se destinaría a

viviendas de alquiler asequibles. La guía electoral del estado señala que los bonos subsidiarían

hasta 40,000 unidades de alquiler, aproximadamente 2,500 unidades para trabajadores

agrícolas y alrededor de 1,200 plazas de alojamiento para estudiantes. El pago de la deuda le

costaría al Fondo General entre 500 y 600 millones de dólares anuales durante aproximadamente 25 años.


Los críticos argumentan que recurrir al endeudamiento no es una solución duradera a la escasez de viviendas (East Bay Times).


Propuesta 37: Ayuda para el pago inicial


Para los inmigrantes de primera generación y las familias de color, el mayor obstáculo para

convertirse en propietarios de una vivienda no es el pago mensual, sino la falta de patrimonio

generacional necesario para cubrir el pago inicial.


Los partidarios consideran que la Propuesta 37 puede servir de puente para superar esa brecha

patrimonial. Permitiría a la Agencia de Financiamiento de Vivienda de California emitir hasta 25

mil millones de dólares en bonos respaldados por ingresos. El dinero financiaría segundas

hipotecas que cubrirían hasta el 17 % del precio de una vivienda de nueva construcción.


Los compradores aportarían un pago inicial de al menos el 3 % y obtendrían una primera hipoteca

de un prestamista privado. Los bonos se pagarían con los pagos de los prestatarios, no con el

Fondo General, y los prestamistas privados, no los contribuyentes, asumirían el riesgo de

incumplimiento de pago (CalMatters). La agencia podría obtener mediante préstamos la

cantidad total, pero no estaría obligada a hacerlo, por lo que los 25 mil millones de dólares

representan un límite máximo, no una previsión.


La Propuesta 37 es, esencialmente, un programa para personas de ingresos medios. Los

prestatarios podrían ganar hasta el doble del ingreso medio de su área y no tendrían que ser

compradores de vivienda por primera vez. Por eso, los críticos de esta propuesta responden

que muchos inquilinos podrían seguir sin reunir los requisitos para obtener una primera

hipoteca, que la medida no reduce los pagos mensuales y que proporcionar más dinero a los

compradores podría elevar involuntariamente los precios (NBC Bay Area).


Propuesta 45: Rapidez frente a protección


La Propuesta 45 no es una emisión de bonos, sino un cambio de normas, promovido por la

Cámara de Comercio de California. Limitaría a 365 días las revisiones ambientales contempladas

en la Ley de Calidad Ambiental de California (CEQA) para los proyectos incluidos en la medida y

establecería plazos más estrictos para las impugnaciones judiciales. También abarcaría

proyectos más allá de la vivienda, como carreteras, infraestructura de agua y otras obras.


Para las comunidades de color, esta es una cuestión difícil. Los partidarios argumentan que las

demandas basadas en la CEQA a veces son utilizadas por vecindarios con abundantes recursos

para bloquear la construcción de viviendas asequibles y que la Propuesta 45 permitiría

construirlas con mayor rapidez y a menor costo. Los críticos la consideran una vía de escape

para los desarrolladores inmobiliarios que podría debilitar las protecciones ambientales, una

preocupación seria para los vecindarios que ya soportan la mayor parte de la contaminación y

el desarrollo industrial (New York Times).

Cómo se relacionan


Legalmente, estas son medidas independientes. En términos prácticos, forman parte de la

misma cadena de suministro. La Propuesta 1 subsidia la oferta. La Propuesta 37 financia al

comprador. La Propuesta 45 controla la rapidez del proceso de obtención de permisos.

Si la Propuesta 1 se aprueba sin la Propuesta 45, los proyectos subsidiados podrían avanzar al

ritmo actual de revisión. Si la Propuesta 37 se aprueba sin que se construyan nuevas viviendas,

una mayor disponibilidad de financiamiento para los compradores podría competir por la

misma cantidad de viviendas, elevando involuntariamente los precios y haciendo que las casas

sean aún menos asequibles. Todavía no se ha determinado cuántos proyectos de la Propuesta 1

utilizarían el proceso de la Propuesta 45.


Las preguntas después del día de las elecciones


Independientemente de lo que decidan los votantes, autorizar fondos siempre es difícil, pero

en realidad es la parte fácil cuando se trata de resolver la crisis de vivienda de California y

permitir que las comunidades de color y los inmigrantes sean propietarios de una vivienda.

Exigir que el sistema rinda cuentas para garantizar un acceso equitativo debe formar parte del

plan de ejecución.


Para las familias que ya no pueden pagar los precios de las viviendas y los residentes locales que

enfrentan el desplazamiento, persisten las preguntas prácticas: ¿Cómo pueden reunir los

requisitos? ¿Llegarán las campañas de información a quienes no hablan inglés? ¿Y se

construirán realmente las viviendas para las que reúnen los requisitos?.


El plan de vivienda de California contempla más de 2.5 millones de viviendas nuevas para 2030,

y la encuesta de 2026 sobre la fuerza laboral de Associated General Contractors of America

reveló que la mayoría de los contratistas todavía tiene dificultades para encontrar trabajadores

calificados.


Esas preguntas comienzan el miércoles. Para obtener información oficial sobre las tres medidas,

consulte la guía electoral del estado.


Nota del editor: Este artículo es una opinión de Julian Travis Do, codirector de American

Community Media (ACoM), donde se enfoca en las políticas públicas y la capacidad de

ejecución.



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